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Descubre nuestras colecciones · Exvoto humano

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EXVOTO HUMANO

 

 

Una de las piezas más singulares de la colección del museo del Cigarralejo es una pequeña escultura en forma humana, tallada en piedra arenisca.

Dimensiones máximas: 22 x 4 x 3,5cm.

Apareció en el santuario del interesante conjunto ibérico que da nombre al museo de Mula, en el transcurso de las excavaciones del arqueólogo D. Emeterio Cuadrado Díaz. Bajo uno de los muros de la habitación nº 11, descubrió un pozo ritual o “favissa”, en el que se depositaron, además de ésta, cerca del centenar de diferentes esculturitas, la mayoría esculpidas en forma de caballitos, se trataban de exvotos u ofrendas hechas a la divinidad, por el fiel que acudió al santuario, ya fuera para pedirle un bien o, para agradecerle un favor ya concedido.

El objeto que nos ocupa representa a un personaje envuelto en un amplio manto que cae desde los hombros hasta el suelo, por debajo incluso de sus diminutos pies descalzos. El manto, al abrirse por delante, deja ver la larga túnica con la que viste el individuo y se sujeta a la altura del pecho, por lo que parece ser un broche cuadrado.

Sin ninguna duda, lo que más destaca de la figura es la cabeza, de un tamaño superior que el que correspondería al cuerpo, quizás por tratarse de la parte que el artesano quiso destacar. Efectivamente, en ella se resaltan varios elementos significativos que muestran el alto estatus social del individuo –quizás un sacerdote- que ofrendó el exvoto, con la pretensión de que perdurara en el tiempo. Dichos elementos son: el tocado, y las joyas. Respecto al gorro podemos apuntar que es relativamente inusual entre los tipos de atuendos usados por los íberos, se afianza a la cabeza mediante un enrollamiento, dejando al descubierto unos mechones del cabello que caen por delante de las orejas, indicadores de un cuidado peinado. Por detrás del mismo, cuelga un largo cordón del que pende de su extremo un colgante circular. En las orejas porta dos notables pendientes “amorcillados” y en el cuello un grueso collar o torques. La simplicidad de los detalles anatómicos y la desproporción del mismo, junto a la preponderancia de los elementos de adorno, pone de manifiesto la necesaria lectura ideológica y no artística, que ha de hacerse de los exvotos del santuario del Cigarralejo