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LA PIEZA DEL DÍA · Un chupito para la princesa argárica

LA PIEZA DEL DÍA · Un chupito para la princesa argárica
#QuédateEnCasa, con la Pieza del día del MAM
 
 
UN CHUPITO PARA LA PRINCESA ARGARICA
 
 
 
La alfarería argárica multiplicó el repertorio de formas cerámicas conocidas, ya en la primera mitad del segundo milenio antes de nuestra Era, más allá de los tipos básicos de recipientes precedentes, desarrollados a partir de una forma cóncava: cuencos, escudilla, plato, vaso, olla, tinaja
 
En esta línea tenemos estos pequeños recipientes de forma bicónica y fuertemente carenada, que denominamos coloquialmente “tulipas” o más aun, cuando son ejemplares tan pequeños: “chupitos”.
 
Evidentemente aquí no prima la forma básica ni una utilidad polifuncional, sino la asociación de una forma muy específica con un uso también concreto. Su aparición frecuente en contextos funerarios (bajo el suelo de las propias cabañas argáricas) han hecho interpretarlos como pequeños vasos votivos o rituales, asociados a desconocidos ritos religiosos o funerarios, e introducidos posteriormente en el ajuar del difunto.
 
Sin embargo, su asociación con otros tipos de vasijas cerámicas y objetos de adorno personales o armas, en estos mismos contextos, podría indicar una utilización de estas tulipas en la vida doméstica, de forma generalizada, como recipiente de bebida, aunque, eso sí, detentadores de cierta significación como recipiente que denota poder y prestigio social y económicos. No todo el mundo se podía permitir disponer de un objeto así. 
 
El presente ejemplar proviene de antiguas excavaciones de los años cuarenta del siglo veinte en el yacimiento de La Almoloya, en Pliego, y recuerda enormemente al vaso con decoración de plata, recuperado más recientemente, en la tumba 38 del mismo yacimiento, la llamada “princesa argárica”.