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Concurso · El techo del Teatro Romea

Concurso · El techo del Teatro Romea

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CONCURSO

EL TECHO DEL TEATRO ROMEA

 

En 1877 el Teatro Romea de Murcia sufrió un incendio que arrasó el edificio, vislumbrándose desde la estación de Orihuela, e iluminando hasta la torre de la Catedral, y destruyó totalmente la decoración realizada por José Pascual y Valls. 

Sucedió un 8 de febrero, de madrugada. En esas fechas se estaba representando 'Cómo empieza y cómo acaba', de José Echegaray, y 'El año que pasó', de Sánchez Madrigal.

En 1880 se convocó un concurso para la nueva ornamentación del edificio. El ganador del mismo colocó,  a finales de año, la pintura ornamental, obra que desapareció en otro incendio acaecido el diez de diciembre de 1899. 

Al llamamiento concurrieron, el pintor Manuel Pícolo que presentó dos bocetos, Antonio Meseguer, Manuel Arroyo,  y el artista Federico Mauricio Ramos. 

Posteriormente, hubo un segundo incendio del teatro, acaecido el 10 de diciembre de 1899. Irónicamente, el cartel de la velada anunciaba la presentación de la zarzuela 'Jugar con fuego'.

El Museo de Bellas Artes conserva en su colección estable obras de las tres épocas del teatro: diversos bocetos a lápiz de José Pascual y Valls, para la primera decoración: tres de los bocetos para el nuevo techo, tras el incendio de 1877; y un boceto de Nicolás Soria González, de 1910. 

 

Os proponemos un juego: os vamos a dejar los tres bocetos realizados para el Concurso del techo del Teatro, en 1880. 

 

Queremos que voteis cuál es vuestro favorito, independientemente de quien fuera el ganador, el cual desvelaremos próximamente.

 

Picolo I. Sobre un fondo de amplio celaje y centrados en torno a un balaustre de resuelta perspectiva, se agrupan varios personajes: el eje compositivo lo marca una matrona que corresponde a una Alegoría de Murcia. Junto a ella personajes ilustres como Nicolás de Villacis, Francisco Cascales, el Conde de Floridablanca o Jacobo de las Leyes. La otra mano se apoya en el escudo de Murcia.

Llama la atención el modo de representar la Catedral de Murcia, de perfil, pues no responde al escorzo cenital.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Picolo II. El boceto que nos ocupa es más claro y regionalista, ya que recoge notas de exaltación murciana. Pícolo, sobre rompimiento de celaje, sitúa  varias figuras alegóricas, ocupando el centro compositivo una figura semidesnuda que corona al actor Julián Romea; tras él, varios personajes de las letras murcianas. Presenta una orla externa con las efigies en marcos ovalados de compositores y autores literarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Federico Mauricio Ramos. Lo realiza junto al pintor toledano Jorge Herencia. Representa a las cuatro artes del teatro: la Poesía, en el momento de recibir una corona de flores, la Música, la Comedia y el Baile, que aparecen inscritas en un medallón central enmarcado por una balaustrada, elemento que permite dotar de profundidad al rompimiento en celaje. En torno a ellas se desarrolla una cenefa con efigies de autores y actores de la escena regional, junto a grisallas que se asemejan a relieves en piedra.

Dispone en forma de herradura, una serie de hexágonos con escudos heráldicos que corresponden a las principales villas de la Provincia.

La configuración de la obra responde a aspectos del decorativismo pictórico barroco.